31 de julio y 1 de agosto de 2022

Marcada a fuego como destino imprescindible dentro de este viaje, se encuentra una ciudad preciosa a la que habíamos venido por separado, en épocas y estaciones diferentes, y que bajo el sol y una temperatura agradable se abre a los espacios al aire libre y a las calles llenas de turistas. Muchas cosas por hacer y muchos sitos que visitar, así que empecemos.

Hay diversas opciones para pernoctar en la ciudad, pero nosotros hemos escogido dormir en un lugar con encanto dentro del pequeño puerto de Vallensbaek, a las afueras de la capital, pero con una buena comunicación de transporte con el centro de la ciudad. De esta manera, podemos disfrutar del bullicio durante el día y la tranquilidad durante la tarde y noche. Quizás el único inconveniente es no poder disfrutar de Nyhavn iluminado, ni del ambiente nocturno de Copenhagen.

Desde el puerto donde dormimos, un paseo de 15 minutos hasta la estación de tren, y 20 minutos de desplazamiento hasta el centro, con trenes que pasan cada 10 minutos, incluso en fin de semana. Sobre la ciudad, hay muchas guías y posts que explican muy bien todo lo que hay que ver en la ciudad, pero intentaremos contar de modo práctico lo que más nos ha gustado.

Nyhavn: Sin lugar a duda uno de los espacios más bonitos de la ciudad, en el que encontrar color y gente. Lugares dónde comer o tomar algo, y subirte a alguna de las embarcaciones que navega los canales de la ciudad. Para nosotros, si el sol acompaña, y las nubes le auxilian, es un lugar dónde las fotografías hechas parecen cuadros pintados.

La sirenita: La escultura es un icono de la ciudad, curiosa y pequeña, pero hay que verla. No sólo por ella misma, si no por el paseo junto al agua que te lleva a visitar esculturas, iglesias y plazas preciosas.

Ciudad libre de Christiania: No es de nuestros rincones favoritos de la ciudad, pero es interesante de ver, así como conocer la historia. Se consideran fuera de UE, y se proclama independiente del estado danés, y aunque vigilado por este, no se aplican las mismas normas. No tarjetas de crédito, no impuestos, y se puede comprar marihuana y hachís. De hecho, quizás es lo que menos nos ha gustado. No la libertad para hacerlo si no por la ostentación. Prima tanto y se hace tan evidente la venta, que todo lo demás parece que pasa a un segundo plano.

Tivoli: Es el segundo parque de atracciones más antiguo del mundo y actualmente ha sabido encontrar el equilibrio entre dotarse de atracciones modernas, manteniendo el encanto clásico. Ideal si viajáis con niños o adolescentes, donde hay espacios para todo el mundo. Modernas y vertiginosas montañas rusas, o casetas de feria donde ganar el perrito piloto. Si sólo quieres visitarlo, hay un tipo de entrada (más económica), en la que te permiten el acceso y pagas suplemento en cada atracción a la que subes.

Food-Market: Con el sol llega la vida en la calle, y con ella estos espacios alternativos donde comer y beber relajados en contacto con la gente de la ciudad, de una manera mas económica que en los restaurantes tradicionales. Nosotros visitamos dos:

  • El primero el de Reffen, junto al agua, un poco alejado pero muy grande dónde encontrar una gran variedad de puestecitos de todos los tipos y formas. Mikeller entre otros te esperan para tomar una cervecita. Nosotros llegamos caminando, y volvimos en bus. Si te mueves en bici, se llega fácilmente como en el resto de la ciudad.
  • Broens Gadekøkken, más pequeño y céntrico dónde encontrar también mucha variedad gastronómica, junto al canal y muy cerca de Christiania.

Otros sitios dónde comer:

  • Mercado de Torvehallerne: Es un mercado de alimentos frescos con algunas paradas donde comer productos de primera calidad. Comida japonesa, marisco, Smorebrods, y un sinfín de espacios en los que te quedarías a vivir. Un poco mas caro que los Food-markets pero es interesante si el presupuesto te lo permite.

Hay muchas mas cosas por ver, pero la mejor recomendación es que te pongas un buen calzado y te dejes perder por la ciudad. Plazas, palacios y avenidas interminables como la peatonal Stroget harán las delicias de cualquier visitante, porque la ciudad tiene encanto y mucho.

Como consejos prácticos, nosotros hemos podido pagar todo con tarjeta excepto en Christiania y en el autobús. Para el transporte público la aplicación DOT es muy sencilla de utilizar. Compras el trayecto que quieras vinculando tu tarjeta, y no hace falta validar ticket. Si viene el revisor enseñas un código QR, y listos. Otra aplicación interesante que hemos utilizado es easypark, para los aparcamientos diurnos en las ciudades.

Seguro que la climatología ha ayudado en nuestras buenas sensaciones, pero esta ciudad nos ha encantado. Volveremos sin duda en alguna próxima ocasión para perdernos en sus calles y disfrutar de todo lo que la cosmopolita Copenhagen tiene para ofrecer.

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